Diseñamos el futuro inmobiliario de la vida urbana. Precisión constructiva, espacios que respiran, unidades listas para tu inversión.
Invertir en un desarrollo inmobiliario es comprar hoy a precio de obra lo que mañana vale como unidad terminada. El ladrillo no se devalúa, se alquila en dólares y se vende cuando vos decidís.
Elegimos proyectos en barrios con demanda sostenida, Palermo, Recoleta, Almagro y Villa Urquiza, donde el alquiler cubre la inversión y el valor sube con cada etapa de obra. Pagás en cuotas directas sin bancos, entrás con un anticipo accesible y diversificás con un activo real que podés ver, visitar y escriturar a tu nombre.
Las imágenes son estimaciones conceptuales de los proyectos a estrenar.
Te acompañamos en cada etapa, sin dejar nada al azar. Esto es exactamente lo que va a pasar cuando decidas avanzar.
Elegís el desarrollo y la unidad que mejor se adapta a tu proyecto, con información real y verificada.
Formalizamos tu compra con un boleto de compraventa, el primer paso legal hacia tu unidad.
Avanzás con cuotas fijas, directas y sin intermediarios, al ritmo que tu proyecto necesita.
Una vez completado el proceso, tomás posesión y podés empezar a construir tu futuro.
Es un edificio que se vende antes o durante la construcción. Entrás a un precio por metro más bajo que el de una unidad terminada y lo pagás en cuotas mientras avanza la obra.
Depende del proyecto y de la etapa en que ingresás, pero la diferencia suele ser de entre un 20 y un 30 % respecto al valor de la unidad terminada. Cuanto antes entrás, mayor es el margen de valorización.
Con un anticipo al firmar y cuotas directas con el desarrollador durante la obra, sin bancos ni intermediarios. Las cuotas se ajustan por el índice de la construcción, que te explicamos antes de reservar.
Trabajamos solo con desarrolladores con obras entregadas y te mostramos su historial antes de que decidas. Además, podés visitar la obra y recibís informes de avance en cada etapa.
Las dos cosas funcionan, pero el pozo rinde especialmente como inversión: comprás barato, la unidad se valoriza al terminarse y la alquilás o la vendés a precio de estrenar. Si querés renta inmediata, te conviene una unidad a estrenar.
Firmás un boleto de compraventa al ingresar y escriturás cuando el edificio tiene final de obra y reglamento de copropiedad. Mientras tanto, tu derecho sobre la unidad queda respaldado por el boleto.